martes, 24 de enero de 2012

La Estancia Vacía

"Un cuarto con nadie adentro"
Sobre el soneto en -ix de Mallarmé, Calasso refiere que éste lo escribió "con la intención de ayudar al grabador que debía ilustrar el poema con un aguafuerte". Mallarmé lo veía "pleno de sueño y de vacío". De todos modos la ilustración no llegó a realizarse, el soneto fue rechazado porque seguramente se lo juzgó incomprensible. Así fue como Mallarmé resumió su poema: "Por ejemplo, una ventana nocturna abierta, pero con las dos persianas cerradas: un cuarto con nadie adentro, a pesar del aire estable que ofrecen las persianas cerradas y, en una noche hecha de ausencia, de interrogación, sin muebles salvo el esbozo plausible de vagas consolas, el marco, belicoso y agonizante, de un espejo colgado al fondo, con el reflejo estelar e incomprensible, de la Osa Mayor, que enlaza al cielo solo esta habitación abandonada al mundo".
El año de 1866 es según Calasso cuando la poesía de Mallarmé abandona el mundo exterior y se recluye en una habitación; ésta habitación coincide con el espacio de la poesía.
 Habitación, estancia vacía, un templo vacío en el que no habitan los ídolos, vacante de imágenes. La literatura restaura y reencuentra a los ídolos fugitivos, el estado de ausencia del espejo.



miércoles, 18 de enero de 2012

Nietzsche, última estación

Después se retira a su habitación mezquina, pobre, fría. La mesa está colmada de papeles, notas, escritos, pruebas, pero ni una flor, ni un adorno, algún libro apenas y, muy raras veces, alguna carta. Allá en un rincón, un pesado cofre de madera, toda su fortuna: dos camisas, un traje, libros y manuscritos. Sobre un estante, muchas botellitas, frascos y medicinas con los que combatir sus dolores de cabeza que le tienen loco durante horas y más horas, para luchar con los calambres del estómago, los vómitos, para vencer su pereza intestinal y para combatir, sobre todo, su terrible insomnio con cloral y veronal. 
Durante quince años recorre Nietzsche esa galería subterránea que va de habitación alquilada a habitación alquilada, siempre desconocido, sólo conocido de sí mismo, pasa por obscuras ciudades, por tétricas habitaciones, por pensiones mezquinas, por sucios vagones de ferrocarril, por cuartos de enfermos, mientras en la superficie del tiempo bulle toda la ruidosa feria de las artes y de las ciencias(...) 
Durante quince años, Nietzsche sale y vuelve a caer en el ataúd de su habitación, va de muerte en muerte, de dolor en dolor, de resurrección en resurrección, hasta que todas las energías de su cerebro estallan por fin y le destrozan"
Stefan Zweig. La lucha contra el demonio

sábado, 14 de enero de 2012

ASÍ ES COMO SE AMUEBLA UNA HABITACIÓN CON EL PASADO

Llegas a cualquier sitio, solo. Y entonces quieres sacar tus recuerdos, aunque son también tus sueños, y colgarlos por la habitación como fotos. Y entre cada uno se te ocurre poner un espejo imaginario que refleje tu propia cara.  Así es como se amuebla una habitación con el pasado. Y durante un breve espacio de tiempo, te inspirará incluso. Pero yo siempre he preferido-aun cuando no tuviera dinero y tan sólo supiera unas palabras de la nueva lengua-echar a andar por las calles desconocidas


         El pintor húngaro Janos Larn en su diario, con fecha 15 de mayo, 1952
         John Berger en Un pintor de hoy



viernes, 13 de enero de 2012

RECORRÍ, DESPACIO, EL REDUCIDO ESPACIO DE MI CUARTO

98.
Me desperté hoy muy temprano, en un repente lleno de confusión, y enseguida me levanté de la cama, bajo el ahogo de un tedio incomprensible. Ningún sueño lo había causado; ninguna realidad podría haberlo producido. Era un tedio absoluto y completo, pero fundado en algo. En el fondo oscuro de mi alma, invisibles, fuerzas desconocidas trataban una batalla en la que mi ser era el suelo, y todo mi ser temblaba por el incógnito combate. Una náusea física de la vida entera nació con mi despertar. Un horror a tener que vivir se levantó conmigo de la cama. Todo me pareció hueco y tuve la impresión de que no hay solución para ningún problema.
       Una inquietud enorme me hacía estremecer hasta el mínimo gesto. Tuve miedo de enloquecer, no de locura, sino del mismo sitio aquel. Mi cuerpo era un grito latente. Mi corazón latía como si hablara.
        A grandes y falsos pasos, que traté en vano de transformar en otros, recorrí, descalzo, el reducido espacio de mi cuarto, y la diagonal vacía del cuarto interior, que tiene la puerta en el ángulo que da al pasillo de la casa. Con movimientos incoherentes e imprecisos, toqué los cepillos de encima de la cómoda, desplacé una silla, y golpeé una vez con la mano movida en balanceo el hierro áspero de las patas de la cama inglesa. Encendí un cigarro, que fumé por pura subconsciencia, y sólo cuando vi que había caído ceniza en la cabecera de la cama-¿cómo, si yo no me había recostado allí?-comprendí que estaba poseído, o cosa similar, en ser cuando no en nombre, y que la conciencia de mismo, que debería tener, se había ido alternando con el abismo"



Fernando Pessoa, El libro del desasosiego

sábado, 31 de diciembre de 2011

Nosotros queremos ser los poetas de nuestra vida

Ser los poetas de nuestra vida, como quería Nietzsche, navegar sobre la ola, ser dueños de nuestro destino.

En "Impresiones de Africa", la "vida de poeta" de Raymond Rousell entregado a lo imposible.


Cuando publica "Le Doublure", narra su experiencia en el éxtasis de la escritura semejante a una iluminación, cuando escribía se iluminaba el mundo:

"Lo que escribía resplandecía, cerraba las cortinas, porque temía que las mas mínima figura que dejara escapar el luminoso resplkandor que brotaba de mi pluma. De pronto sentía deseos de retirar la pantalla e iluminar el mundo,. Si hubiese dejado esos papeles tirados por doquier, el resplandor que emanaba de ellos hubiese llegado hasta CHINA Y LA MASA ENLOQUECIDA HUBIESE ASALTADO MI CASA" RRousell

EL FIN DE LOS VIAJES(Tristes Trópicos. Levi-Strauss)

¿Fui entonces el único a quién solo cenizas quedaron en sus manos?
"Viajes: cofres mágicos de promesas soñadoras, ya no entregareis vuestros tesoros  intactos. Una civilización proliferante y sobreexcitada trastorna para siempre el silencio de los mares. Los perfumes de los trópicos y la frescura de los seres son viciados por una fragmentación de hedores sospechosos que mortifican nuestros deseos y hacen que nos consagremos a recoger recuerdos semicorruptos".


"¿Cómo la pretendida evasión del viaje podría conseguir otra cosa que ponernos frente a las formas desgraciadas de nuestra existencia histórica?".


"Lo que nos mostráis en primer lugar, !oh viajes!, es nuestra inmundicia arrojada al rostro de la humanidad.


Entonces comprendo la pasión, la locura, el engaño de los relatos de viajes"



"¿Diremos entonces que nuestros modernos Marco Polo traen de esas mismas tierras, ahora en forma de fotografías, libros y relatos, las especies morales que nuestra sociedad, sintiéndose naufragar en el hastío, necesita con mayor apremio?"









domingo, 25 de diciembre de 2011

LA VERDADERA POESÍA

La Habitación del Poeta es una reflexión sobre la noción de los límites y el sentido del espacio. ¿Dónde se sitúa la verdadera poesía? Preguntarnos por su situación es entender la poesía como una forma de conocimiento, lo poético asimilado a lo místico de Cassirer y a lo imposible de Bataille, como definía Leiris a éste último, el hombre de lo imposible, desde el momento en que la experiencia poética se plantea como una imposibilidad por su carácter indecible:
"Sólo el odio tiene acceso a la verdadera poesía. La fuerza y el sentido de la poesía se dan sólo en la violencia y la rebelión. La poesía expresa esa violencia evocando lo Imposible"
           Georges Bataille